Parroquia de Todos Los Santos, Santa Fe, Argentina, San Jerónimo 1650, Tel: 4594108

Parroquia de Todos Los Santos

Vivir en familia...



Jóvenes1. CUANDO ESTAMOS EN FAMILIA, TODOS SOMOS TAL COMO SOMOS DE VERDAD... Porque cuando estamos en familia descansamos de las poses, siempre un poco prefabricadas, con las que acostumbramos a presentarnos con una imagen que consideramos presentable ante los demás...

En confianzaCuando llegamos a casa, nos aflojamos la corbata, también aflojamos uno o dos agujeros en el cinto del pantalón, tiramos los zapatos y nos ponemos en patas o con chancletas, y hacemos otro montón de cosas para quedarnos más cómodos. Pero no sólo cambiamos esas cosas más externas. Puede ser también que dejemos de lado esa sonrisa más o menos armada con la que nos movemos en los "lugares oficiales", y pongamos una cara más "casera", de mal humor. Puede ser también que al llegar a casa dejemos de lado la actitud de entusiasmo y emprendimiento que tenemos afuera, y demos rienda suelta a nuestro cansancio. Incluso puede pasarnos que al llegar a casa abandonemos los buenos modales del "mundo civilizado" y comencemos a expresarnos a gritos, tanto cuando necesitamos algo, o cuando no nos gusta lo que los otros hacen o dicen...

EnojoA veces los chicos en este tiempo se van de vacaciones con las familias de sus amigos, y terminan sorprendiendo a sus padres. Cuando vuelven, los padres de los amigos felicitan a los padres del que estuvo en sus casas, porque han sido muy educados, ayudaban en la vida cotidiana cuando hacía falta cualquier cosa, mantenían ordenado el cuarto donde dormían, todas cosas que, por supuesto, los chicos de la propia casa no hacían. Los padres se sorprenden, pensando: "¿Cómo puede ser? En nuestra casa nuestro hijo no es así, está siempre de mal humor cuando se le pide algo, nunca tiene ordenado su cuarto, ¿qué le habrá pasado?"...

Es que cuando estamos "en casa", o cuando vivimos "en familia", como se hace aquí en el Hogar Marín (o como sucede entre las Monjas de una Abadía, como aquí en Santa Escolástica), "somos como somos en verdad" porque estamos en confianza, y no necesitamos aparentar. Por eso, es muy bueno, para conocer más y mejor a Jesús, a quien hemos recibido en el Pesebre en esta Navidad, que podamos mirarlo conviviendo "en familia", como lo hacemos hoy celebrando la Fiesta de la Sagrada Familia, porque de esa manera tiene mucho que enseñarnos, mirándolo en la convivencia diaria, "tal como es en verdad"...

Sagrada Familia2. DIOS NOS HA HECHO PARA VIVIR EN FAMILIA, COMO JESÚS... Dios, hecho Hombre, nació y vivió durante largos treinta años de sus treinta y tres, en su familia de Nazaret, con José y María. De esta manera Jesús, nacido en Belén bajo el cuidado de María y de José ha consagrado a la Sagrada Familia la primera, y a la vez la más silenciosa, sencilla y cotidiana vía de Su encuentro con todos nosotros y con toda la humanidad. Allí se nos mostró con toda naturalidad, y mirando a la Sagrada Familia podemos verlo tal como es. La Sagrada Familia que lo recibió en Belén tuvo que huir después a Egipto para protegerlo porque Herodes lo perseguía y lo quería matar, y tuvo que vivir en el exilio por un tiempo, antes de poder regresar a Nazaret. Pero además, en esa familia, que es para todos nosotros un verdadero modelo, vemos reflejado como en un espejo cómo todos nosotros estamos hechos para vivir en familia...

Sagrada FamiliaJesús vivía sujeto a José y María, los padres de familia, nos dice hoy San Lucas en el Evangelio. Él, que es Dios, y que es la máxima Autoridad (ya que es el Autor de todo), nos muestra que es obedeciendo como se aprende a mandar...

¿No es justamente eso, el verdadero sentido de la obediencia y la autoridad, lo que no está haciendo mucha falta a nosotros, en esta Argentina a la vez anárquica y mafiosa, en la que la obediencia y la autoridad se compra y se vende como una mercancía? ¿Dónde podremos aprenderlo mejor que con nuestra mirada puesta en la Sagrada Familia?...

Jesús en el TemploPero San Lucas nos muestra también que Jesús hacía caso primero a Dios, antes que a cualquier otro, incluso José y María, y de esa manera se ocupaba de su misión, la que tenía en el mundo, antes que de cualquier otra cosa. Ahora bien, ¿no es justamente esto lo que nos hace falta en este siglo XXI en el que, superando el decir del tango, el mundo es cambalache y medio, no sólo medio cambalache? ¿No es volver a la obediencia a Dios y a la fidelidad de cada uno a su propia misión en la gran familia del mundo lo que puede volver las cosas a un orden que se ha perdido hace mucho y cada vez se acerca más al desorden total?...

¿Dónde mejor que mirando a la Sagrada Familia vamos a aprender que el mundo es de todos y para todos, como sucede con los bienes de una familia, y que nadie tiene derecho a utilizarlo marginando de él a los que no le gustan, ya sea con el terrorismo armado o económico, o con el manejo de la producción y del comercio?...

Hogar3. LA SAGRADA FAMILIA ES PARA TODOS LA MEJOR ESCUELA DE HUMANIDAD... Para nosotros en nuestra vida cotidiana, y para todos los que tienen la responsabilidad de construir nuestro mundo en sus grandes dimensiones de la hoy llamada "aldea global", mirar a la Sagrada Familia será siempre una escuela, y la mejor, de humanidad...

FamiliaSeguramente muchos pensemos que necesitamos recuperar el respeto por la palabra dada, el sentido de la obediencia a las reglas de juego y el compromiso de cada uno con el bien de todos. ¿Y dónde podrá hacerse la experiencia de estos valores, mejor que en con el calor del hogar, en la familia?...

Seguramente también nos parecerá imprescindible que cada uno pueda poner el esfuerzo propio al servicio de los demás, con la confianza en que será acompañado por el esfuerzo de todos los demás, ya que sólo de ese modo, con el esfuerzo de todos, puede construirse el bien común, es decir, un bien que es necesario para todos, y sin el cual es imposible para cada uno construir su bien personal. ¿Y dónde podrá hacerse esta experiencia de manera más confiable y eficaz que en la experiencia compartida de la  vida familiar? En definitiva, si miramos cotidianamente la Sagrada Familia podremos aprender todo esto, y al mismo tiempo estaremos preparando la Fiesta del Cielo, la Fiesta de la Familia de Dios, la única que durará por toda la Eternidad...


Homilía en la Abadía Santa Escolástica
Padre Alejandro W. Bunge